Todo era un lío. Terminada la E.S.O. ahora me tocaba empezar otra nueva etapa llamada: Bachillerato.
Algo temido por todos los adolescentes que nos cuesta sacarnos el curso. Con un poco de suerte, si lo llevas al día consigues sacarte el curso, y dentro de dos años estar en la carrera que deseas.
Y además de saber que este curso ya es difícil de por sí, me anuncian mis padres que lo tendré que hacer en Estados Unidos. Yupi...
Nuevo plan: hacer maletas, meter dos kilos de jamón (qué rico que está) y un libro gigantesco de inglés (que me va hacer falta).